jueves, 23 de septiembre de 2010

Día 2

Dia 2 15/09/2010
Me levanto por la mañana y hace un frío que pela. Me he despertado intermitentemente toda la noche de frio ( me he puesto unos calcetines y no ha bastado, otra camiseta y lo mismo...finalmente he decidido meter el saco en la funda de sábana y parece que eso ha ayudado un poquito).
Nada más levantarme veo el sol, me pongo contento, abro la tienda y hace fuera un frío de todos los demonios. Joder, son las 8:30 y estamos en el polo...
Finalmente me decido a vestirme, dar una vuelta y tomarme un café en el mismo bar en el que desayuné. Descubro que los tíos no es que estuviesen cansados ayer y por eso eran tan desagradables.... son jilipoyas también por la mañana. Una cabra enfadada sería más amable.
Preparo la moto y salgo para mi primer día completo. Unos puertos de montaña fantásticos, el Espiguete dominando todo y los pantanos omnipresentes en todos los lugares. La ruta es maravillosa y la combinación de agua y montaña me deja extasiado a medida que recorro a 40 km por hora las interminables curvas y contracurvas de este recorrido. Me paro a descansar la moto y admirar el paisaje.... (leo un poco más de las instrucciones de la moto). Mucha gente se para en el mismo sitio que yo. La carretera es tan estrecha que no hay mucha elección. Veo paredes maravillosas que me recuerdan a mis tiempos de escalador... veo presas, caminos,..vías... y cual es mi sorpresa cuando descubro que no soy el único. Son paredes equipadas ¡!! No en vano estamos cerca de la famosa escuela de Aguilar de Campó, Todo el parque natural de Fuentes Carriondas es precioso. El frío de todos modos se hace sentir.... y además cada vez hace más viento. Viento y viento (que en mi moto y con mi experiencia acaba por acojonar). Es verdad que dicen que con viento la condución es muy cansada. Todo el tiempo en tensión. Juro y perjuro que me dirijo hacia el sur.
De Aguilar me dirijo a Burgos por carreteras secundarias preciosas. Llanuras de trigo infinitas se intercalan con pequeñas sierras en las que la carretera serpentea como si quisiera jugar con el viajero dejando a cada curva una vista y un paisaje singular...Disfruto como un auténtico enano. Me llama la atención como en medio de estas sierras y llanuras aparecen unas mesetas sobrelevadas de roca que hacen recordar las películas de los wester americanos. Debe ser una experiencia subirse a una y dormir allí, encima de todo, en una planicie y como el techo el cielo. Otra vez será.
Cuando paso por Villadiego me doy cuenta de que en ese mismo momento está comenzando una corrida de toros.... yo voy con prisa pero pienso: pero, Pablo, qué cojones de prisa tienes tú?
Nunca he ido a ver unos toros y no creo que tenga oportunidad de verlos tan de cerca en mi vida. Me quedo a verla..... Es bonito, la fiesta es algo de mezcla entre puebleriono y zafio... pero los toreros le echan huevos.
A mi no se me quita la sensación de la nobleza del animal, su perfección, su dulzura en su mirada dura.... me da pena. Acabo por descubrir sentimientos encontrados. No lo se.
Llego a Burgos... un frio de muerte y me quedo en el primer Hostal que encuentro (30€). Estoy congelado y la ducha me sabe a gloria.... Salgo a correr por Burgos, la catedral, la zona vieja...disfruto nuevamente corriendo. Nueva ducha al llegar y para cenar un pincho de tortilla.
Mañana será otro día.

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